Simplificación administrativa y Reducción de cargas

La simplificación administrativa, entendida como la reducción de las barreras y cargas derivadas de la actividad burocrática de las administraciones, ha estado y está presente en todas las Administraciones Públicas, Administración General del Estado, Comunidades Autónomas y Administración Local, así como en organismos internacionales como la Unión Europea o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Adoptando medidas de reducción de cargas administrativas se favorece y fomenta la actividad económica, y se simplifican las relaciones de la ciudadanía y las empresas con las administraciones.

Cumplir con los trámites que establece una norma implica gestiones, desplazamientos, el deber de conservar documentos o presentar datos y certificados que, en algunos casos, ya obran en poder de la Administración. Existen trámites que han devenido innecesarios, y que pueden suprimirse. En otros, la interoperabilidad de datos y la digitalización de registros permite que la ciudadanía o las empresas no tengan que presentar datos o documentos que pueden ser compartidos directamente entre administraciones.

Para reducir la carga administrativa innecesaria, se trabaja desde tres vías: 

  • Mediante una política transversal, en toda la Administración General del Estado, desplegada a su vez por la Dirección General de Gobernanza Pública: reducción de cargas administrativas(Abre en nueva ventana) .
  • Internamente, con la aplicación de metodologías para la simplificación y la reducción de cargas por parte de los distintos Ministerios y organismos: Manual (Abre en nueva ventana) .
  • Con la colaboración directa de la ciudadanía, mediante el  buzón de atención(Abre en nueva ventana) , seleccionando "Reducción de cargas administrativas" en el campo de selección "Materia".

 

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