Si sufres de alguna discapacidad que reduce tu movilidad, puedes tener derecho a una Tarjeta Europea de Estacionamiento para personas con discapacidad en tu país de residencia.
Siempre que te desplaces en un vehículo y lleves tu tarjeta europea de estacionamiento para personas con movilidad reducida, podrás estacionar en espacios reservados, habitualmente señalizados con un cartel o dibujo de una silla de ruedas.
En algunas localidades también podrás:
Estacionar o parar en zonas reservadas a carga y descarga
Beneficiarte de descuentos en los lugares en los que se ha de abonar una tarifa para el aparcamiento
Acceder a zonas restringidas al tráfico.
Deberás consultar la normativa de la localidad a la que te dirijas para conocer cuál de estos casos resulta aplicable.
Limitaciones de uso de la tarjeta y penalizaciones
La tarjeta europea de estacionamiento no permite estacionar en zonas peatonales, pasos de peatones y otros lugares en los que está prohibido parar o aparcar.
Para solicitar la tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida, dirígete a tu ayuntamiento, donde te informarán de los requisitos, documentación necesaria y forma de solicitud.